Un pequeño príncipe

Un correo que me llego y quiero compartir con vosotros.

CARTA DE UNA MADRE CON UN NIÑO QUE PADECE AUTISMO

Muchos de vosotros no lo sabéis, en algunos casos porque en esta etapa de la vida es difícil coincidir a no ser en una cena de Navidad y la verdad no creo que sea el mejor momento para contároslo. Nunca lo es de todas formas cuando hablas de que tu hijo pequeño tiene autismo. El autismo es un trastorno del desarrollo, sin cura. Creo que hay momentos en que sus neuronas no conectan, no está con nosotros. Después de mucho leer, estudiar, ir a médicos y trabajar, trabajar y trabajar cada día, y ver que a veces se tarda un año para que aprenda un signo o seis meses para dos sílabas finales de una palabra, es evidente y llegamos a la conclusión de que nuestra vida es una lucha diaria y agotadora.
Para que lo entendáis os voy a contar un poco cómo pasó todo. Javi nació “sano” y enorme y con los ojos azules como las rías gallegas.  Un bebé precioso, muy tranquilo y buen comedor. Caminó a los trece meses y medio, dijo papá y mamá por esa fecha y “a la calle” como a los 18 meses y luego se paró. Yo lo veía y lo sentía así. Pedí de deseo de mi cumpleaños de 2008 que Javi avanzara y no fuera diferente, pero no sirvió de nada. Tiempo después los médicos me dan la razón, no avanza en lenguaje, no vuelve a decir palabras que ha dicho; y nadie sabe por qué. Dijo abuelo un día en la piscina de casa en sus 5 años y 4 meses de vida. Las pruebas médicas de todo tipo salen bien, pero porque no llegan a ese detalle cerebral,  me temo, porque es evidente que él es distinto. No imita, no juega con su hermano (con lo mucho que Carlos lo intenta siempre, es un amor) ni con sus iguales;  aprende muyyyyyyyy despacio (pero como me dijo Carlos una vez que me debió de ver muy triste: pero aprende mami). Yo le corto el pelo porque no soporta la peluquería, le lavo los dientes contando hasta diez cada mañana porque no le gusta, su padre va con él a la piscina del polideportivo los domingos por la mañana porque no podemos apuntarlo a clases.  A veces hace ruiditos o se balancea o aplaude en los sitios donde no se debe hacer, pero no es adrede; no  necesitamos que nadie más nos mire. Como dijo el padre del documental de “María y yo” es como ir con Madonna a todas partes. ¡Con lo poco que nos gusta llamar la atención!  Por eso ya solo vamos al McDonalds o Burguer King que sirven rápido. Él no puede esperar, no lo entiende y hay mucho lío. Ahora esta malito y no puede decir qué le duele…y eso es lo peor. Por eso intentamos TODO para que se comunique, le enseñamos pictos (dibujos), le hablamos a la altura de sus ojos y le signo (le hago signos como del lenguaje de sordos) para ayudar a su comprensión, que se cree que es más visual.  Con infinita paciencia, infinito amor y muchísimo trabajo de terapeutas, padres, hermano, abuelos, tío y profes vivimos cada día sin separarnos de él ni medio brazo porque sale corriendo y cruza la calle pues no entiende el peligro de los coches por ejemplo….

Nuestro sueño educativo es que vaya a un cole normal, a un aula estable de Aleph y así él pueda aprender de niños sanos y ellos de él y que pueda convivir. Solo hay que esforzarse un poco y adaptarse, pero yo creo que la diferencia enriquece.
El motivo de escribir este correo es porque una de las mamás de Aleph (asociación y cole especial al que pertenecemos) ha diseñado bisutería muy bonita que podéis comprar desde cualquier lugar del mundo en la página web www.amibola.es y todos los beneficios de las ventas son para Aleph y nuestros niños. Así que espero que reenviéis este correo a todos vuestros amigos y conocidos, a las buenas personas que falta hacen y para que se venda mucho!
Un abrazo a todos,
Mónica
Mami de Javi y Carlos

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Re- conciliación

 

La primera desigualdad real, en materia de conciliación, se fundamenta principalmente en el salario. Afortunadamente, cada día que pasa hay más padres comprometidos con el cuidado de sus hijos e hijas. Aunque esto debe mejorar. Por todos es conocido que la mujer, en  muchos ámbitos, cobra un porcentaje de salario inferior al del hombre, por realizar la misma tarea. Esa pienso que deberia ser la primera brecha que habría que atajar por una igualdad real y efectiva. Es uno de los motivos que hacen que sea la mujer quien se acoja a reducciones de jornada, excedencias, o deje su trabajo por una temporada.

Si te acojes  a una guarda legal con reducción de horas y  salario, pero eligiendo un horario, puede ser que no tengas ningún problema si perteneces a una gran empresa, pero si perteneces a una pequeña o mediana empresa, puedes encontrarte con cientos de trabas por parte de tus superiores. O bien no cuadran las horas, o bien pasa que la compañera o compañero de al lado se queje, y en parte con razón, porque considera que el o ella no tiene porqué empeorar su horario porque su compañera haya sido madre. Esa es una cuestión real, y a todas luces, entendible. Y además, por parte de la empresa, ven menos compromiso con ellas, por esto mismo. Así las cosas, los gerentes o responsables de RR.HH, en numerosas ocasiones, ponen a reticencias a esa reducción, argumentano que ellos tambien han sido padres y no se han acogido a ninguno de estos derechos en vigor. Claro está que es muy fácil hablar desde su perspectiva y superioridad importante  en sueldos, que duplican o triplican y que dan más margen de maniobra a la hora de conciliar. Asi cualquiera!!!

E incluso, pedir  entrar unos minutos antes a cambio de salir algo antes, se convierte en una odisea. A esto yo añado, que el currela en ocasiones, es quien más trabaja, esfuerza fisica y mentalmente  para que todo llegue a buen puerto, y a la hora de la verdad tiene un salario inferior, siendo la columna vertebral de la empresa. Eso que no se olvide!!!!

Muchas madres se acogen a excedencias, porque entre lo que tienen que pagar de guardería y el sueldo que les queda, al final optan  por ser ellas quienes cuiden a sus hijos. No me cansare de decir, horarios flexibles de escuelas infantiles e ir universalizando el ciclo 0-3 años y sobre todo requiere de la complicidad de toda la sociedad, sin excepción. Y de menos machismo encubierto por parte de personas que con toda su geta, se consideran progres, y luego cuestionan a compañeros  por llegar justo al trabajo  por haber  ido a llevar a sus hijos a la escuela infantil.

Queda mucho por hacer

El niño debe disfrutar de unos derechos sin excepción de raza, color, idioma, sexo, religión o posición económica, para su pleno desarrollo físico, mental, moral y en plena libertad como individuo. Tiene derecho a un nombre y a una nacionalidad. Sus padres deben proporcionarles una vivienda, educación, servicios médicos, jugar para su pleno desarrollo, amor, cariño, comprensión porque todo ello le proporcionará seguridad en sí mismos y en su etapa futura de adulto, y si un niño tiene algún tipo de impedimento recibirá el trato especial que necesite para crecer feliz.

A cualquier niño del mundo hay que protegerle del abandono y la soledad, del trabajo y la explotación sexual (gran lacra a erradicar) garantizando su derecho a ser libre. Esto todavía no se ha conseguido, hay muchos niños por el mundo trabajando, explotados y en ausencia de lo más básico y fundamental. Aunque hay mucha gente implicada para que esto no suceda, aún queda mucho por hacer. El fin es que no haya ningún  niño o niña del mundo en situación de exclusión y abandonado a su suerte , sólo entonces se habrá conseguido lo que marca la Declaración Universal de los Derechos de la Infancia.

 

Custodia compartida

Se ha presentado en el parlamento Navarro una proposición de ley sobre la custodía compartida en la separación de una pareja con hijos, que ahora debe ser debatida. En mi opinión, una separación matrimonial es un tema de gran sensibilidad sobre todo cuando hay hijos de por medio, ya que trastoca todo su mundo interno, teniendo un coste emocional entre los miembros de la pareja, y sobre todo en los niños que son quien más la padecen.

Las causas de separación o divorcio suelen ser variadas y diversas, desde el desamor, continuas riñas y peleas, terceras personas. Y aunque sea duro tomar la decisión de poner fin a un matrimonio o convivencia, a veces es la mejor solución que pueden adoptar los padres, por ellos mismos y también por sus hijos/as. Muchos de los divorcios se resuelven de mutuo acuerdo, considerando que es lo ideal. Pero a veces la cosa se complica (pensión alimenticia, hogar, el régimen de visitas, etc.) pudiendo comenzar una guerra entre los padres que pueden acabar utilizando a sus hijos como arma arrojadiza para hacer daño a su ex pareja.

Por lo general la custodía se le otorga el juez a la madre, con un régimen de visitas más o menos amplio hacia el padre. Aunque hoy en día algunos padres ven en ello una desigualdad de condiciones y ante eso reclaman la custodia compartida, en la que el hijo pasa el mismo tiempo con el padre y con la madre, sin distinción alguna.

En mi opinión, CADA CASO ES UN MUNDO, y hay que tener en cuenta muchas circunstancias GARANTIZANDO LA ESTABILIDAD Y LOS DERECHOS DEL MENOR siendo esto lo MÁS IMPORTANTE, sin ningún género de dudas. Yo no soy defensora ni detractora de la custodía compartida. Todo es cuestión de sentido común, pero creo que hay que tener en cuenta determinados factores tales como la edad de la criatura, su madurez psicológica y su nivel de adaptación a los cambios, su entorno más próximo , que no haya una gran variación de hábitos de vida, sus amigos, colegio y muchas más cosas. Y sobre todo que ambos hogares le proporcionen las necesidades básicas y esenciales por igual.

No es cuestión de custodía compartida PORQUE SÍ, porque aunque ambos padres quieran a sus hijos con locura, el menor tiene que tener garantizada la mejor vida posible. Personalmente el único incoveniente que le veo es el cambio de vivienda cada cierto tiempo sobre todo si hay cierta cierta distancia entre una y otra vivienda. Os dejo un listado de ventajas e incovenientes, de la custodía compartida.

 Sobre la relación de los padres con los hijos considero que es esencial  tener una COMUNICACIÓN BUENA Y CLARA, siempre en concordancia con la edad del hijo/a. Los menores necesitan comprender lo que pasa a su alrededor, y los padres deben dejarles siempre claro que a pesar de la ruptura, a los hijos/as se les quiere IGUAL, que no deben sentirse culpables de nada, y que siempre van a estar ahí, evitando en todo caso COMENTARIOS NEGATIVOS hacia el otro progenitor.