¡Y ya van tres!

Es curioso y llamativo lo de NaBai. Se presentan a la ciudadanía como la “alternativa actual” al Gobierno de UPN que tenemos, pero lo cierto es que aparte de ser una jaula de grillos- ahora lo llamo blanco y después negro-, su única preocupación y ocupación es defender el independentismo vasco, el euskera e integrarnos a todos los ciudadanos en el País Vasco para conformar su anhelada Euskal Herria. A eso le llaman progreso, y sinceramente, aunque no comparto sus objetivos e ideas, considero que esto es legítimo si su defensa entra dentro de las reglas de juego democrático.

Dicen aspirar a ser la primera fuerza política en Navarra, pero a los hechos me remito: carecen de responsabilidad de cara a la ciudadanía; ya van tres veces que sus señorías nacionalistas faltan cuando más se les necesita.

La primera vez fue en mayo de 2008, cuando un conocidísimo parlamentario de Na-Bai cometió la txentxada del año,estaba de vacaciones en el Himalaya, en un momento en que se iba a votar la modificación por primera vez de la ley del vascuence para ampliar la zona mixta a varias localidades de la cuenca de Pamplona. Y eso que el euskera es lo que mueve a su gente, y lo que al parecer más les importa en el mundo;pero no impidió que alguna señoría estuviera de vacaciones en el Tibet.

La segunda ocurrió el 11 de junio de este 2010. La ausencia en la votación en el Pleno del Parlamento de 4 parlamentarios (precisamente los máximos dirigentes de los patidos que integran esa coalición)impidió que se aprobara una ley para modificar la ley de salud, y garantizar que se practiquen abortos en Navarra. Al parecer varios de ellos estaban reunidos con sus amigos de Batasuna.

Ayer la ausencia de dos parlamentarios de NaBai evitó aprobar el dictamen de la ley de salud mental, porque seguramente andarían lidiando otras batallas más interesantes.

Afortunadamente, los desaguisados se han arreglado, y se pueden remediar, pero desde luego demuestran bien a las claras qué tipo de Alternativa de Gobierno ofrecen con la poca seriedad que muestran en sus quehaceres. Por poner un ejemplo claro,cuando uno en un trabajo falta al mismo sin justificar su asistencia y sin avisar previamente recibe una sanción o una reprimenda de sus jefes. Pues aquí los jefes somos los ciudadanos, que pagamos nuestros impuestos para que nuestros representantes ejerzan sus funciones al margen de lo que voten.

¿Por cierto Mariano Rajoy no dice nada del alcalde de Valladolid? Y encima nos enteramos por la prensa que le manda un sms de apoyo a Javier León de la Riva. VERGONZOSO POR PARTE DE MARIANO RAJOY QUE REPRESENTA AL MAYOR GRUPO DE LA OPOSICIÓN.