Rompiendo el principio de equidad

Tras los recortes más brutales de la historia en educación, sanidad, empleo o fomento del Gobierno de Rajoy, el PP ha declarado un estado de amnistia fiscal a todo aquel defraudador, por un módico 10%.  Vamos,  una caridad,  para los más pudientes,  mientras los trabajadores tenemos que sufrir en nuestras carnes toda serie de recortes y más empobrecimiento cada dia con la gasolina a máximos historicos, aumento de la luz y un largo etc…

Hay que tener en cuenta que los recortes no afectarán por igual a todos, ya que mientras los más pudientes pueden acudir a los servicios privados, de pago, los menos favorecidos serán quienes sufran la rebaja en la calidad de los servicios públicos a consencuencia de los intensos recortes del PP.

Por el contrario, hubiera sido necesario un impuesto como tiene Francia a las grandes fortunas; pero claro, el gobierno de Rajoy tiene que agradar a sus amigos los ricos, con la excusa de que quiere recaudar más.

Esta amnistia fiscal rompe todo concepto de equidad entre unos ciudadanos y otros,  ya que esta claro que sólo los ricos  pueden pagarse grandes asesores fiscales y abogados para defraudar puede hacerlo, mientras que el común de los ciudadanos cumplimos religiosamente, como Dios Manda que diría Rajoy, con nuestros deber. Y luego dirán que Hacienda somos todos…menos los ricos ¿no?

Cuestión de solidaridad

Por todos y todas es sabido, y por muchos sufrida, la situación de crisis en la que nos encontramos. La situación es complicada, más aún,  complicadísima. Demasiados gastos, menores ingresos y ámbitos en los cuales aplicar la tijera. ¿Donde se estan aplicando recortes? En sanidad, educación, restrigiendo servicios sociales, etc…. Reconozco que es un tema que me preocupa mucho porque veo que estamos empezando a ir de mal en peor,  producto de actuacciones tardías que vienen a destiempo; tambien hablo desde mi perspectiva, pues en ocasiones soy de ponerme la venda antes de la herida. (“Que se le va hacer, mua es así”)

Me voy a mojar y a sincerar. Aunque suene impopular, hace falta que fluya y recaudar más dinero. ¿Cómo? A través de los impuestos directos. Para empezar, con la gente pudiente, que haberlos hay y muchos, y en todos aquellos que tengan un buen sueldo. ¿Acaso una familia con unos ingresos anuales de 50.000 € no puede pagar 30 euros mensuales más de impuestos y de ahí para arriba de manera progresiva, haciendo incidencia rotundamente en aquellos que han generado la crisis, y que para colmo son los más insolidarios?  Si eso va a servir para mantener el estado de bienestar  ¿Por qué los topes se ponen tan altos? ¿Cuántas personas y familias están por debajo de ese límite? Que conste que hablo sin conocimientos previos, pero lo hago desde mi perspectiva de ama de casa, que tiene que sacar su familia adelante. En todo caso, apuesto a que en cualquier Administración se debe gestionar como en una casa, un hogar, pues hay ciertas similitudes.

 Hace falta más recaudación, y menos picaresca.  Debe recuperarse el Impuesto del Patrimonio, que no debía haberse quitado, pagar más los ricos y altas fortunas.

El otro día este tema lo hablaba con mi hermana mediana. Ella me decía que este problema no hay quien lo arregle. Piensa que ha sido el mismo poder el que ha tomado las riendas de la economía y que ha venido a cargarse el Estado de Bienestar, a cargarse lo público para privatizarlo todo.

En nuestra casa no cobramos  50.000 euros ni por asomo;  y somos una familia de cinco miembros.  No digo nada nuevo si confieso que no me importaria que me quitasen 15 euros mensuales más, si  ello va destinado a la creación de empleo, se mejora la sanidad contratando profesionales habiendo menos listas de espera. Si con ello se fortalece la educación, contratando profesores de apoyo para los niños con dificultad, se emplea en investigación o se destina a la lucha de la violencia de género; o en cualificar profesionalmente a aquellos que han dejado prematuramente sus estudios; o para crear empleo aunque sea pintando bancos en un  parque. Es decir ACCIÓN, y sobre todo que eso SE VEA.  La cuestión es no permanecer estancados como estamos.

Se trata de crear empleo, reactivar la economia, fortalecer la seguridad seguridad social y para ello hay que gastar, hace falta dinero. Ahorrando y recortando  no se va a crear empleo, desde luego, y sin empleo no se va a crear capacidad de gasto, y por tanto, de un crecimiento de la economía.

Claro está, tampoco se trata de la creación de empleo a costa de la expotación y perdida de derechos, como la que se intuye por parte del PP que lleva toda la crisis sin proponer nada, sin dar soluciones ni respuestas, presumiendo ahora que tiene la varita mágica para solucionar la crisis. Pues desde ahora me aventuro a decir que MIENTEN,  y que sus recetas pasan por el despido libre, medias jornadas, y rotación de personas. El paro el mismo, o más, hasta que no haya crecimiento económico.  Lo que está claro es que todos debemos ser más solidarios que nunca para salir juntos de la crisis, sin dejar a nadie tirado por el camino.

 

Mantengamos la cohesión social

JUSTICIA, SOLIDARIDAD,IGUALDAD,COHESIÓN,VALORES,CONCILIACIÓN,OPORTUNIDADES

En Navarra se habla de aumentar la presión fiscal a las rentas más altas. Yo estoy muy de acuerdo con está  medida, ya que es más que necesaria,  en los tiempos de crisis que corren en la actualidad.

La presión fiscal son las cargas que cada ciudadano/a y cada empresa tiene que pagar al Estado para que el país funcione con normalidad, se construyan carreteras, ferrocarriles, y para prestar servicios básicos esenciales como la educación, la sanidad,vivienda, abordar cuestiones contra la pobreza, discriminación, etc…

La reglamentación de estos impuestos se llama sistema fiscal o fiscalidad. Ahora con la crisis, tenemos el problema de que se recauda menos, y el gasto aumenta en temas sociales como por ejemplo las aportaciones extraordinarias por desempleo, o por renta básica, etc. El sistema se tambalea porque con menos recaudación hay que pagar muchos gastos para seguir manteniendo los servicios básicos esenciales, y no caer en un estado de déficit desbordante, cuyo pago además se  encarece. Es una pena que hayamos llegado a está situación por un sin fin de excesos.

España se sitúa por debajo de la media en presión fiscal global, respecto de la Unión Europea. La mayor fuente de ingresos proviene de los impuestos directos, y de ellos el más importante es el IRPF. Sobre este impuesto se está planteando en el conjunto del país, y en las comunidades donde gobierna, una moderada subida de la imposición a las rentas altas o muy altas. Aquí en Navarra, debido al régimen fiscal propio, se ha propuesto incrementar en uno o dos puntos los impuestos a los más pudientes, es decir crear dos nuevos tramos en la tabla del IRPF.

Esta medida me parece bien, para que las personas que más ganen, paguen algo más a la Hacienda Foral, para así no perder la cohesión social. Hay que tener en cuenta que este tipo de política sirve de mucho y es vital en los tiempos que corren.La política social no es un gasto, es una inversión en la gente, se genera empleo en la salud, en diversos servicios. Es fundamental, en tiempos de crisis, apostar por una buena política social, por una adecuada atención sanitaria, y sobre todo, las políticas de prevención, juventud, bienestar social, de igualdad de oportunidades, conciliación de la vida familiar y laboral, potenciando valores a la sociedad. También gestionar mejor, con eficiencia y eficacia en el gasto público, evitando derroches innecesarios.

En resumen, por ejemplificar. Si en una casa cada persona debe aportar en concordancia con su sueldo, y una persona que más gana debe aportar más, pero todos viven juntos y la casa tira adelante por la suma de todos.En los tiempos que corren hay que ser solidario y no mirarse tanto el ombligo, viendo pasar la vida y mirando a un lado los problemas. Es necesario, para salir juntos de esta crisis, manteniendo los pilares del Estado de Bienestar, y consiguiendo generar empleos de más calidad sin que sufran precarización y haya más flexibilidad.